7 marzo 2019 · Por Patricia González

“Nuestros conciertos son historias de sinceridad con uno mismo y con los demás”

Hablamos con Álvaro Hurtado – cofundador de ‘The Attic Madrid’

¿Por qué no convertir un ático en un escenario íntimo? ¿Por qué no sentir al artista a menos de 5 metros de ti? ¿Por qué no apostar por un ocio más cálido y cercano? Estas son las preguntas que se hacía Álvaro Hurtado cuando pensó en llevar más allá los conciertos que tenían lugar en su ático del madrileño barrio de Francos Rodríguez cuando vivía con su hermano.

Casi tres años después la iniciativa ‘The Attic Madrid’, cobra más fuerza y más sentido que nunca. Álvaro y su pareja, Elena Gallardo, han reinventado la manera de disfrutar de la música en acústico. Desde el pasado mes de enero las terrazas de los espacios mágicos de LOOM forman parte de sus áticos estrella. La ubicación donde celebran los conciertos es secreta hasta la misma mañana del concierto, y sólo te piden una cosa… que les guardes el secreto.

¿Cómo y cuándo nació la iniciativa?

La idea comenzó a perfilarse en septiembre de 2016. La entrada a nuestro ático era desde una escalera que daba a la calle, lo teníamos fácil para que la gente accediese, ya sólo faltaba hacer palpable nuestro objetivo. Queríamos hacer un espacio multidisciplinar: donde tuvieran cabida conciertos, teatro, talleres, mercadillo, charlas, cine de verano, danza… pero luego nos dimos cuenta de que esto era un proyecto demasiado ambicioso y nos centramos en los conciertos.

Así, en marzo de 2017 lanzamos la marca y en mayo llega nuestro primer concierto.

¿Los inicios son tan duros como parecen?

Al principio todo era muy casero, conseguíamos asistentes únicamente a través de nuestras redes sociales. Eso sí, el concepto lo teníamos muy claro: nuestros conciertos serían acústicos, íntimos, sin enchufe y con el trasfondo de un atardecer.

Invertimos en imagen de marca y, con el paso del tiempo, empezamos a configurar nuestra programación. Ya eran los propios músicos los que nos escribían a nosotros para darse a conocer y no a la inversa. Todo esto nos dio la fuerza y confianza necesaria para, cuando en junio de 2018 tuvimos que dejar la casa donde vivíamos, no abandonar el proyecto.

¿Qué da una terraza que no dé otro tipo de escenario?

En lugares masificados se pierde mucho de lo que el artista quiere contar y transmitir. Al menos los músicos que nosotros buscamos ganan más en acústico y en lugares más tranquilos. Lo de llevar la música a los tejados de Madrid también era uno de nuestros retos, queríamos ver qué tal funcionaba el sacar a los artistas y al público del bar de barra.

¿Qué tiene que tener un músico para tocar en ‘The Attic Madrid’?

Tiene que tener algo especial en el alma, que sea de verdad, que haga la música para llegar a la gente y emocionar. Además, como ‘The Attic Madrid’ es un concepto muy local, nos hace ilusión que los intérpretes que nos contacten sean de proyectos emergentes de Madrid, que amen lo que hacen y que confíen en nosotros como plataforma para mostrar su talento.

¿Cuáles son las particularidades del formato en acústico?

Nos dimos cuenta de que, con lo ruidosos que somos en España, el formato acústico consigue que el público esté en silencio. La intimidad que se produce genera mucho respeto hacia el artista. Nosotros también animamos al público a que esté en silencio, así les llegará más aquello que quiere transmitir el cantante. Además, el silencio nos hace conectar con nuestro interior. Da pie a un espacio más cómodo, a una historia de sinceridad con uno mismo y con los demás.

¿Podríamos decir que hay un movimiento social alrededor de ‘The Attic Madrid’?

Sí, y no sólo en torno a ‘The Attic Madrid’. Alrededor de todas las experiencias reales y personalizadas e íntimas se produce magia. Recibimos mucha información diaria y estamos sobreexpuestos a través de las redes sociales, lo que hace que busquemos experiencias más reales y sencillas. Momentos que te hagan sentirte como en casa y en los que no te traten como a número más.

¿Cuánto cuesta guardar un secreto?

Cuando sientes respeto por la persona que te lo ha contado, no cuesta nada. Cuando hay implícita una complicidad, la gente es muy respetuosa. Al final, las ubicaciones de los conciertos de ‘The Attic Madrid’ son un secreto bien guardado y bien compartido. El público lo cuenta a personas que saben que van a valorar el proyecto y se van a interesar por acompañarnos y disfrutar de nuestra música.

 

Si has leído hasta aquí, ya conoces el secreto completo. ‘The Attic Madrid’ te hace volar y desconectar del ritmo frenético. ¿Aceptas esta invitación a desconectar de la ciudad y a conectar con tus sueños?

7 marzo 2019