6 marzo 2020 · Por Lola Cramazou

¿Estás seguro de que sabes aplicar Design Thinking?

Innovar o morir: te presentamos la metodología definitiva para generar ideas innovadoras. 

Te ha pasado: sentarte a pensar en nuevas ideas, concentrarte y como resultado: nada, bloqueo creativo total. El “síndrome del folio en blanco” es algo habitual y puede llegar a convertirse en una constante. 

Muchos de los proyectos de LOOM encuentran el éxito en aplicar metodologías de generación de ideas como la que vamos a explicar: Design Thinking. Puede que ya la estés utilizando en tu empresa pero, ¿estás seguro de que la estás aplicando correctamente? 

Solucionarle la vida a tus usuarios no es tan difícil 

Dicen que en “innovar o morir” está el futuro de las empresas, ¿verdad?. Pues vamos a ello: 

El Design Thinking o “Pensamiento de Diseño” es una metodología para generar ideas innovadoras basada en entender a los usuarios y aportarles soluciones adecuadas a sus necesidades. De estar bien aplicado, no sólo piensa en cubrir necesidades, sino expectativas, preocupaciones futuras…convirtiéndose en una oportunidad mucho más a largo plazo. 

Al grano: las etapas que debes seguir 

El proceso de Design Thinking se compone de 5 etapas. Puede sonar fácil pero ¡ojo!: estas etapas no aceptan “medias raciones”, debes cumplirlas todas y seguirlas al completo

  1. Empatizar: ¿Cuál es el problema? Todo empieza por una profunda investigación  sobre las necesidades y entorno de nuestros usuarios. Necesitamos ponernos en la piel de las personas a las que nos estamos dirigiendo para aportarles la mejor solución posible.
  1. Definir: ¿Por qué hay que solucionarlo? Una vez recopilada la información,  debemos cribarla y definir el desafío al que nos enfrentamos.
  1. Idear: ¿Cómo resolvemos el problema? Toca ponerse a buscar posibles soluciones creativas. ¡Fuera juicios de valor!: el límite estará en tu imaginación. A veces las ideas más alocadas pueden generar la innovación que tu negocio necesita. 
  2. Prototipar: ¿Cómo lo creamos? Hora de trabajar en la bajada de nuestras ideas y hacerlas tangibles.
  1. Evaluar: ¿Funciona? Testea, refina el producto y… ¡escucha!, todo feedback es bienvenido y puede ser clave para optimizar el resultado final.

Okey, “¿y esto cómo se hace?” 

 

Porque no solo queremos enseñarte la teoría sino cómo aplicarla bien, ahí van las herramientas que necesitas en cada etapa: 

  1. Empatizar: Entrevistas cualitativas, Matriz DAFO, grupos de discusión, benchmark,  diagrama de porter…
  2. Definir: Diagramas causa-efecto, Buyer persona, infografías, Matriz impacto-efecto…
  3. Idear: Brainstorming, Scamper, Storytelling, focus group… 
  4. Prototipar: Maquetas, Prototipos, Storyboards… 
  5. Evaluar: Pruebas de usabilidad, observación encubierta, focus group… 

¡Manos a la obra! 

Antes de empezar a aplicar el método que lleva años siendo implementado por gigantes como Google, Amazon o Tesla debes recordar lo siguiente: ¡no te frustres!. Design Thinking es un proceso no lineal, por lo que en cualquier momento puedes volver atrás y empezar de nuevo. 

¡Conecta con tus habilidades y dale al coco con Design Thinking en uno de nuestros espacios únicos!